Ser sabio

Nadie puede ser sabio sin haber leído por lo menos una hora al día, sin tener biblioteca por modesta que sea, sin maestros a los que respetar, sin ser lo bastante humilde para formular preguntas y atender con provecho las respuestas.

Arturo Pérez-Reverte, Hombres buenos.

Y vuelta a empezar

No sé cuántas veces he empezado un blog, para, al tiempo, dejarlo morir. Espero que esta vez no sea una excepción. ¿Qué puedes esperar de esta bitácora? Ni yo lo sé. Espero que todos mis posts sean tan pretendidamente originales como éste. Aunque cualquier otra cosa sería igual de previsible.

Solamente puedo decir, gracias por venir.